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Los primeros datos de que disponemos sobre una cofradía del Rosario en el término de La Fuente de la Guancha, los encontramos en el libro que, sobre dicha hermandad, se custodia en el archivo de la iglesia parroquial de aquel lugar.
En dicho libro, en sus páginas iniciales, hallamos un documento de fundación de la cofradía en la ermita de Santa Catalina Mártir fechado el domingo del Rosario 6 de abril del año 1603.
La cofradía del Rosario tenía, desde sus comienzos, como principal fuente de ingresos, las limosnas que recogían los mayordomos cuando iban pidiendo por las puertas de las casas y que aparecen reflejadas en los cargos de las cuentas como “limosna de puertas”; también la limosna de Jueves Santo o Año Nuevo; en el tiempo de las cosechas la “limosna de trigo en las eras”, la “limosna de bino” durante las vendimias o “limosna de seda” durante la época de la producción de capullos y manufactura de los mismos para la producción de seda que tan extendida estuvo por las localidades del norte de la isla.
No hemos encontrado documentos que justifiquen el paso de la cofradía de Ntra. Sra. del Rosario a la ya entonces parroquia del Santo Nombre de Jesús del lugar de La Fuente de la Guancha, aunque no parece deberse este hecho a la erección de curato en dicha iglesia el 20 de junio de 1630 por el obispo de las islas D. Cristóbal de la Cámara y Murga.
Aunque a finales del siglo XVII encontramos varios descargos que van destinados a la fabricación de un altar y un nicho para la virgen, algunos años después, en el primer tercio del siglo XVIII, la Cofradía emprende el proyecto más ambicioso que afrontó desde que se fundó: la construcción, anexa a la nave de la iglesia, de una capilla para la Virgen del Rosario, con el consiguiente retablo, siguiendo tal vez en esta iniciativa a la cofradía del mismo nombre de la iglesia parroquial de S. Juan de la Rambla.
Aunque la capilla parece haber estado concluida antes de noviembre de 1713, el retablo tardó algo más en ejecutarse, pues no aparece hasta que rinde cuentas el que había sido mayordomo desde el año 1728 a 1731.
La construcción de una capilla y un retablo, hizo que los hermanos abordasen también el cambio de la escultura cuya advocación da nombre a la cofradía, quizás con la intención de colocar una más apropiada a la obra que realizaron y que reflejaba el gran aumento experimentado en el patrimonio de la hermandad. De la escultura de la Virgen que hasta entonces veneraban, ningún dato poseemos, ni tampoco si se trataba de la misma imagen de bulto de Ntra. Sra del Rosario que aparecía en el inventario de la ermita de Santa Catalina. Lo cierto es que, sobre la nueva imagen de candelero, conocemos que se trajo de La Laguna en 1734, probablemente esculpida en alguno de los talleres que allí se dedicaban a enriquecer con su labor el patrimonio artístico religioso de las islas.
La Hermandad del Rosario comenzó su decadencia a finales del siglo XVIII, probablemente durante los últimos años del curato del polémico D. Domingo Álvarez de la Guardia que tanta discordia generó entre los vecinos e incluso entre los cofrades.
En la visita pastoral de 1926 que llevó a cabo a La Guancha el obispo de la Diócesis Nivariense, D. Fray Albino González y Menéndez-Reigada, dejó dicho que “...sería conveniente organizar alguna Cofradía por ejemplo la del Rosario con la condición de que sus socios comulguen el primer Domingo de cada mes...”, lo que constata la no recuperación de la cofradía del Rosario hasta entonces.

Estanislao González González

 
© Parroquias: El Dulce Nombre de Jesús. La Guancha y San José. San Juan de la Rambla. Tenerife (Canarias). 2003