PUNTO DE MIRA

Punto de Encuentro, nº 25 Diciembre 2005.

CELIBATO - LOCURA DE AMOR

La necesidad es el móvil fundamental. Ver si las necesida des son vitales, esenciales. Cuando planteamos esa radicalidad, esas necesidades se van desvaneciendo hasta llegar a la necesidad imprescindible: la necesidad de ser amado y amar. Sin esa necesidad no se puede vivir, aunque se tengan cubiertas todas las demás.

En la carta encíclica Redentoris Homini 10 afirma: "El hombre no puede vivir sin amor. Él permanece para sí mismo un ser incomprensible; su vida está privada de sentido, si no se encuentra con el amor, si no se le revela el amor. Y la muerte acontece cuando el olvido, el odio, el desamor extinguen nuestra realidad en la persona del otro". El ser no es anterior a la relación, sino que la relación funda el ser concreto. No ser para el otro es no ser.

El hombre es en la medida en que es aceptado por el otro; en la medida en que existe en su presencia, cuenta para él, aceptado, reconocido y bendecido por él. Por el amor del otro vive él mis mo. Es el amor el que hace existir. `Amar a uno es decirle: no morirás" (Gabriel Marcel).

El amor es la experiencia originante.

Decir que Dios me ama, es decir todo y decir nada; decirme que Dios es la fuente de amor, pero lo hemos vaciado de ternura, de caricias. La frase de que Dios es amor la hemos gastado. El amor de Dios es una locura. El amor de Dios aparece falto de color y de calor. Y sin embargo es ese amor el que da ple no sentido a la vida. El enamoramiento es el mejor término para definir el amor. Que vibremos como cualquier persona ante el amor. Las Sagradas Escrituras expresan el amor de Dios a su pueblo en términos esponsales: Ezq 16; Oseas 1,2 a 2,5; Jeremías 2,2, El Cantar de los Cantares; Is 61,10; 62, 25, 2 Cor 11,2. Es el amor más genuino. Dios se ha enamorado de ti. Con misericordia eterna te quiere. No descafeinemos el amor. Lle na el amor con todo el cariño y la ternura. Sin pedirlo, sin merecerlo, Dios se ha enamorado por pura gracia: Un 4,10 y 19; Is 49,1; Jer 1,5. Te ama antes de nacer. Es un amor que a veces desconcierta y produce dolor. El amor da vida, hace vivir. Dios me ama porque cree en mí; tiene puesta en ti su espe ranza. 1Cor, 13. "El amor todo lo espera, todo lo cree". Salmo 138: "Te sondea y te conoce". Dios te valora. 1 Samuel 16,7: "Vosotros miráis las apariencias, Dios mira el corazón". Su amor es anterior a todo. Dios no te ama porque eres bueno y eres hermoso. Dios no me ama para que yo sea bueno; porque Dios te ama eres bueno y hermoso. Dios no me ama para que yo sea bueno. El amor ni se justifica ni se razona.

Según San Bernardo "el amor basta por sí solo, amo porque amo; amo para ama r " . El amor no tiene explicaciones y no tiene razones. Para San Agustín "el amor es el hecho de amar. Es relato, acción; se puede descubrir, pero no se pue de definir; es sólo historia, relato, narración. Es una historia de amarte y de amarle. El celibato no se puede enten der de otra manera. No es una cuestión de disponibilidad o de servicio a la Iglesia sin ataduras. Se trata de vivir, de ex perimentar el amor de Dios a través de ese amor hecho historia. Es un sentido de vida. Sin ese amor la vida celibataria no tiene sentido. La actitud contemplati va va a recordar la parte histórica del amor de Dios hacia ti. Es una historia viva. Sentir ese enamoramiento de Dios a través de acontecimientos y personas concretas, fracasos, compañeros presbí teros... Orar para estar con el Señor.

El celibato se mantiene desde la pre sencia del Señor que lo envuelve todo y acaricia permanentemente el alma acompañada en la soledad.
Ricardo Miranda

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© Parroquias: El Dulce Nombre de Jesús. La Guancha y San José. San Juan de la Rambla. Tenerife (Canarias). 2003