FIESTAS

FIESTAS DE SAN ANTONIO DE PADUA EN EL PINALETE, LA GUANCHA

La fiesta y devoción a San Antonio de padua en el barrio más pintoresco de La Guancha proviene de una promesa hecha por el Marqués de Celada de construir ermita dedicada a su nombre por alumbramiento de agua en la galeria del Pinalete.
La capilla u oratorio público se inaugura el 16 de Julio de 1.961. Desde el año siguiente los vecinos del barrio vienen celebrando en el mes de Junio la fiesta de San Antonio produciéndose con el paso del tiempo la fusión entre el lugar y el santo. Hoy día se da al lugar el nombre de San Antonio del Pinalete.

La fiesta en lo que toca a lo religioso se desarrolla conforme a programa, esto es:

Día 13 de Junio: Celebración de la Santa Misa con predicación y bendición de los panes.
Procesión por la calles del barrio y quema de fuegos artificiales.
Día 15 de Junio: Misa por los difuntos del barrio.


Palabras del párroco en el programa de las fiestas de 2010

Estimados feligreses

Ordinariamente las fiestas conmemoran y actualizan un acontecimiento del pasado. El alumbramiento de la galería “El Pinalete” unido a la promesa del Marqués de Celada de erigir capilla en acción de gracias a San Antonio de Padua era el hecho que al llegar Junio dirigía nuestros pasos hacia el barrio más pintoresco del municipio de La Guancha. La salida del agua junto a una promesa dio origen a unas fiestas cuyo cincuenta aniversario celebraremos para el próximo año. Pero ahora no es la galería ni sus aguas, que últimamente han sufrido una merma casi total, sino es el Santo de los Milagros en un oratorio conmemorativo el que, a través de unos actos religiosos y profanos, centra la atención de los vecinos que han ido asentándose en ese lugar y que claman por un templo que pueda cobijarlos de las inclemencias del tiempo ante la insuficiencia del actual. Y no por ello dejan de seguir celebrando un acontecimiento. La Iglesia celebra la victoria de un cristiano, que se ha destacado en el seguimiento de Cristo, el mismo día de su muerte, es decir, cuando pasa de este mundo a la gloria celestial.

Los vecinos del Pinalete hacen fiesta para celebrar que Antonio de Padua entró en el gozo de su Señor el 13 de Junio de 1231. Celebran también el acontecimiento de una vida totalmente entregada a Dios. En este mundo nuestro se mantuvo fiel a Jesucristo en medio de las debilidades humanas y las dificultades propias de la época en que vivió.

Antonio de Padua, llamado así por la dilatada residencia que hizo en esta ciudad, dichosa también y rica, porque posee el precioso tesoro de su santo cuerpo, nació en Lisboa, capital de Portugal, el año de 1195, y en el bautismo se le puso el nombre de Fernando. Fueron sus padres Martin de Bulloens y Maria y dieron a su hijo una educación digna de su piedad manifestada desde su más tierna edad. A los quince años pidió ser admitido en el monasterio de San Vicente en Lisboa. De ahí marchó al monastierio de Santa Cruz en Coimbra donde adquirió aquel grado de santidad y ciencia con las que después había de asombrar al mundo. Finalmente tomó el hábito franciscano. Su ideal era el martirio y de hecho se dirige a África a morir por Cristo pero la Divina Providencia lo encamina al Norte de Italia dedicando lo que le queda de su vida a la predicación. Predicó en todas las provincias de Italia. De Italia a las Galias. Reprendía con energía los vicios. Anunciaba el Evangelio a los grandes y pequeños, a los ricos y a los pobres, a los señores y a los vasallos. No cesó de predicar que se acabaran los odios, las enemistades y libertinajes. Pero sin duda la razón principal de su popularidad es su fama de taumaturgo. Aunque se le atribuyen algunos milagros en vida, fue a raiz de su muerte que se cuentan por miles las gracias obtenidas por su intercesión.

Felicitamos a los vecinos del Pinalete porque tienen como patrono a uno de esos santos que, junto al respeto que se le profesa, inspira una dulce confianza y familiaridad captando las simpatías de cuantos en su honor celebran sus fiestas. Les invitamos una vez más a implorar su intercesión en estas Fiestas 2010 y a imitar una vida totalmente dedicada a la causa de Jesús.

Sebastián García Martín
Párroco



FIESTAS DE SANTA ROSALÍA EN LAS ROSAS, PARROQUIA DE SAN JOSÉ

Palabras del párroco en el programa de las fiestas de 2009

SANTA ROSALÍA Y LA ESCUELA DEL SILENCIO
FIESTAS 2009

Estimados feligreses

El primer domingo de Septiembre nos convoca a celebrar las Fiestas de Santa Rosalía en el Barrio de las Rosas de San Juan de la Rambla. Volvemos a encontrarnos con la mujer que nos invita a la escuela del silencio. ¡Cuánto se puede aprender en esta escuela! Sin embargo cuantas faltas de asistencia y no porque las clases sean de mala calidad o los profesores no cumplan con el horario lectivo sino porque el ruido y el bullicio de la vida moderna van acaparando los pocos espacios que aún nos quedan sin dejar lugar para el recogimiento y la vida interior.

La Santa de Palermo nos invita a recuperar esa dimensión tan importante para nosotros como es el silencio. Silencio que no consiste en quedarse callado. Ni es una actitud pasiva. Ni un comportamiento exterior, pasajero y momentáneo. El silencio es una disposición del espíritu que nos posibilita escuchar la voz de Dios, nuestra propia voz interior, a los demás, así como el lenguaje de la creación. El silencio nos dispone para el encuentro con Dios en la oración personal y comunitaria, así como en las actividades ordinarias de cada día, mediante una actitud oyente. El silencio nos permite escuchar a Aquel que incansablemente toca a la puerta de nuestro corazón, esperando que alguien le abra (Ap 3, 20). En el silencio, el ser humano encuentra también un marco eficaz para redescubrirse a sí mismo y el sentido de su existencia. El silencio aparece como un medio excelente para recuperar el recto dominio personal, el equilibrio, la paz y la armonía interior.

Santa Rosalía, dócil al Espíritu Santo, optó en su vida por el silencio, sin embargo en su silencio no ha dejado de hablarnos de Dios durante siglos con su hábito de ermitaña, su corona de rosas, el crucifijo y la calavera. Ella sin decir palabra alguna actúa, construye, convierte y es lazo entre Dios y nosotros.

Todos los años al llegar Septiembre Santa Rosalía nos recuerda a los fieles de Las Rosas cuán importante es acudir cada día a la escuela del silencio.

Felicito a Don Manuel Rodríguez González que ha tomado una vez más la responsabilidad de la organización de las Fiestas. No olvidamos que hace más de veinticinco años fue uno de los impulsores principales en la construcción de la Ermita y que como Presidente de la Comisión “Pro Construcción” coordinó las ayudas económicas y personales, los pagos y el trabajo.

Colaboraremos con él y con su equipo en estas Fiestas Patronales de 2009 a través de la aportación económica, el trabajo personal y sobre todo con nuestra presencia en los actos tanto religiosos como profanos.

Sebastián García Martín
Párroco


Palabras del párroco en el programa de las fiestas de 2008

SANTA ROSALÍA 2008

Afirmó el Papa Benedicto XVI en la audiencia del día 20 de Agosto de este año que "Día tras día la Iglesia nos ofrece la posibilidad de caminar en compañía de los santos. Escribía Hans Urs von Balthasa, que los santos constituyen el comentario más importante del Evangelio, su actualización en el día a día, y por tanto representan para nosotros una vía real de acceso a Jesús. El escritor lean Guitton los describía como "los colores del espectro en relación con la luz", porque con tonalidades y acentos propios cada uno de ellos refleja la luz de las santidades de Dios" .

Pero el Papa aclara que la santidad no es un privilegio de pocos sino que es para todos. "Su experiencia humana v espiritual muestra que la santidad no es un lujo, no es un privilegio de unos pocos, una meta imposible para un hombre normal: en realidad, es el destino común de todos los hombres llamados a ser hijos de Dios, la vocación universal `de lodos los bautizados. La santidad se ofrece a todos los bautizados. La santidad se ofrece a todos, naturalmente no todos los santos son iguales: son de hecho, como he dicho, el espectro de luz divina" .

En nuestro barrio de Las Rosas hace ya veintidós años que la Santa de Palermo nos convoca en el mes de Septiembre. De nuevo este año de 2008 nos encontramos con Santa Rosalía y con su peculiar estilo de vida, con una vida dedicada a la oración v a la penitencia, con una vida entregada totalmente a Jesús. A través de esa vida su alma se llenó de una paz y de una alegría que no había encontrado en los lujos que le ofrecían los palacios y las riquezas. Intentemos llenarnos de su santidad y a través de ella llegar a Jesús.

Soy consciente que cada vez es más difícil ponerse al frente de la organización de unos actos para la celebración de unas fiestas patronales. Habrá que tocar muchas puertas, comprometer, buscar, organizar; enramar... Por eso felicito a las personas que este año se han responsabilizado de presentarnos unos actos que van a hacer que todo el municipio de San Juan de la Rambla y pueblos vecinos fijen su mirada en ese barrio tan emblemático de Las Rosas y que va centrando su identidad en torno a la ermita y a la imagen de Santa Rosalía de Palermo. Colaboraremos con ellas a través de la aportación económica, el trabajo personal y sobre todo con nuestra presencia en los actos.

Sebastián García Martín.
Párroco


Palabras del párroco en el programa de las fiestas de 2007

SANTA ROSALÍA, MODELO DE ORACIÓN

Estimados feligreses

El tiempo pasa. De nuevo el día litúrgico de Santa Rosalía y de nuevo las fiestas en el barrio de Las Rosas de San Juan de la Rambla donde la santa penitente de Palermo tiene una ermita que nos convoca desde que hace ya veintiún años se dedicara y se bendijera la imagen.

El primer domingo de septiembre celebramos a esa noble joven palermitana nacida en 1130 y muerta en 1166, que rechazó la corte de un noble, decidió huir y esconderse en una cueva del monte Pellegrino, para dedicarse a su vocación y vivir una vida solitaria hecha de penitencia y rezos, renunciando así a la riqueza y a las comodidades de la nobleza.

La leyenda cuenta que siglos después, mientras en Palermo la peste hacía estragos y diezmaba la población, el espíritu de Rosalía se apareció a un fabricante de jabones a quien indicó el camino para recuperar sus restos mortales y pidió que los llevara en procesión por la ciudad. Así se hizo y, por donde pasaban los restos de la Santa , los enfermos se curaban y se unían a la procesión. En pocos días la ciudad se liberó de la horrible enfermedad.

Desde entonces la procesión se repite cada año con el fin de dar continuidad en el tiempo al ritual de liberación de los males que afligen la humanidad. La celebración tiene lugar en el barrio S. Rosalía de Ragusa, donde hay una pequeña iglesia dedicada a la santa, y duran dos días. El domingo por la tarde el paso de procesión de la Santa es sacado en procesión por las calles del barrio, para después devolverlo a la iglesia.

Santa Rosalía optó en su vida por la oración personal y constante. A los ojos humanos pareciera una vida inútil, pero la oración es la primera expresión de la verdad interior del hombre, la primera condición de la auténtica libertad del espíritu. La oración da sentido a toda la vida, en cada momento de ella, en cada circunstancia. Si nos miramos solamente a nosotros mismos, con nuestros límites y nuestros pecados, pronto seremos presa de la tristeza y del desánimo. Pero si mantenemos nuestros ojos vueltos al Señor, entonces nuestros corazones se llenarán de esperanza, nuestras mentes serán iluminadas por la luz de la verdad, y llegaremos a conocer la plenitud del Evangelio con todas sus promesas y su plenitud de vida. Únicamente un contacto prolongado con Él podrá transformar interiormente a cada uno de nosotros en discípulos suyos. Solamente la oración, la reflexión, la concentración, prolongada largamente en la silenciosa escucha de Dios, hace capaz al creyente de hablar a los demás del misterio divino, de transmitir y testimoniar el misterio divino ante los otros.

Fijémonos este año de 2007 en ese aspecto de la santa: La oración. Porque si verdaderamente deseamos seguir a Cristo, si queremos que nuestro amor a Él crezca y dure, debemos ser asiduos en la oración. Ella es la llave de la vitalidad de nuestro vivir en Cristo. Sin la oración, nuestra fe y nuestro amor morirán. Si somos constantes en la oración cotidiana y en la participación dominical en la Misa , nuestro amor a Jesús crecerá. Y nuestro corazón conocerá la alegría y la paz profundas, una alegría y una paz que el mundo no logrará darnos jamás.

Invito a todos los vecinos, niños, jóvenes y personas mayores, del Barrio de Las Rosas a participar en los actos eminentemente religiosos, como la Misa y la Procesión , y a los actos organizados con ilusión y sacrificio por la Comisión de este año.

Sebastián García Martín
Párroco


Palabras del párroco en el programa de las fiestas de 2006

Estimados feligreses:

Un año más nuestra mirada se vuelve a la Santa penitente de Palermo, que en el barrio de Las Rosas tiene una ermita, que se yergue como atalaya sobre los pueblos de San Juan de la Rambla y de La Guancha. Rosalía que nació de una familia noble en el año 1130, escogió desde muy joven el camino del retiro y la oración como ermitaña en una cueva del monte Pellegrino donde murió el año 1166.

¿Qué nos dice a nosotros que pertenecemos a otra época celebrar su fiesta? Ante esta pregunta deberíamos hacernos otra: ¿Cuál fue la razón que le movió a elegir ese estilo de vida? Si nos acercamos a la cueva encontraremos escritas estas palabras: “Por amor a Nuestro Señor Jesucristo he decidido habitar en esta cueva”. El amor a Jesús y la imitación del ejemplo del Hijo de Dios, que tantas veces se retiraba a un lugar solitario para orar e invitaba a sus apóstoles “venid también vosotros aparte”, es la razón y no otra .

El silencio y la soledad son la clave del diálogo secreto y regenerador con uno mismo y con Dios. El ritmo de vida está adquiriendo una velocidad que supera nuestra capacidad de adaptación. Estamos perdiendo el dominio sobre el acontecer de las circunstancias y de las experiencias diarias. Sin embargo Jesús, en el Evangelio, jamás da la impresión de estar agitado por la prisa. A veces hasta pierde el tiempo: Todos le buscan y Él no se deja encontrar, absorto como está en la oración. Recomienda a menudo no afanarse.

Rosalía se nos presenta como un ejemplo a imitar. Necesitamos “pausas” para estar a solas con Dios, contemplar en silencio la naturaleza, para descansar un poco, para relajarnos, para dialogar tranquilamente con los demás… “Deteneos, sabed que yo soy Dios”, dice el salmo 46.

Para lo habitantes del barrio de Las Rosas, Rosalía ya ocupa un lugar especial en sus corazones y quieren, al llegar su fiesta litúrgica, hacernos a todos partícipes de su alegría y de su convicción de que el ejemplo de la Santa puede ayudarnos aún en estos tiempos a caminar como cristianos.

Apoyemos a la Comisión de Fiestas con nuestra presencia tanto a los actos religiosos como profanos.

El Párroco

Sebastián García Martín


Palabras del párroco en el programa de las fiestas de 2005

Estimados feligreses:

Un año más nos preparamos con ilusión para celebrar la Fiesta de Santa Rosalía en nuestro Barrio de Las Rosas. Las fiestas son siempre una bendición: nos unen, nos dan la oportunidad de encontrarnos con Dios, con nosotros mismos y con los demás, nos llenan de alegría. Las fiestas, aunque se celebren en el presente, hacen siempre referencia a un pasado. El nuestro es reciente. Sería el párroco Don Octavio Hernández García quien recogiera los anhelos de los vecinos de tener un lugar cercano donde reunirse para la Eucaristía y quien organizara la Comisión para la construcción de una ermita dedicada a Santa Rosalía de Palermo. Nuestro agradecimiento a Don Manuel Rodríguez González que la presidió. Por el año 1984 se comienza la obra siendo terminada en 1986 y bendecida el domingo veintiséis de Enero de ese mismo año por el Iltmo. Sr. Vicario de la Diócesis Don Mauricio González y González. Así de esta forma sencilla y discreta se introdujo la devoción a la santa penitente que va formando parte de la identidad de este barrio de San Juan de la Rambla.

Pero las fiestas miran también al futuro, a la meta. Nos llenamos de gozo porque una mujer, Rosalía, está en el cielo, nos está ofreciendo la ayuda de su intercesión y esperamos participar en su mismo destino. Ahora ella, a los que la celebramos, nos ofrece el ejemplo de su vida. Llamada por Dios a una vida de retiro, de oración, cuentan que los últimos 16 años los pasó en una cueva del Monte Pellegrino pero que los ángeles le traían la Eucaristía. Quisiera destacar este último dato puesto que estamos a punto de concluir el Año de la Eucaristía el próximo Octubre. La Eucaristía es el mejor antídoto y la mejor experiencia para no olvidar nunca la transcendencia del hombre. Comulgar es el acto más sublime que podemos hacer en la vida, pues es recibir a Dios en nuestro corazón, como decía San Cirilo de Jerusalén, no debemos ver "en el pan y en el vino meros y naturales elementos, porque el Señor ha dicho expresamente que son su Cuerpo y su Sangre: la fe, afirma él, te lo asegura, aunque los sentidos te sugieran otra cosa".La comunión nos es necesaria porque es el alimento del alma que la robustece para la lucha de la vida.

Quiero hacer mención a la grandeza de corazón y la generosidad de todos aquellos que viven en este barrio de Las Rosas, hombres y mujeres buenos, que se han sacrificado y se siguen sacrificando para que todos los años la Santa de Palermo sea honrada e imitada.

El Párroco
Sebastián García Martín

 

 

Las fiestas de Santa Rosalía se celebran el primer domingo de Septiembre de cada año en la Ermita de su mismo nombre bendecida el año 1986.

Los actos religiosos consisten en una Misa el 4 de Septiembre y Misa y Procesión el domingo primero de ese mes.

FIESTAS 2009

Viernes 4: Misa
Domingo 6: Misa y Procesión

 

 
© Parroquias: El Dulce Nombre de Jesús. La Guancha y San José. San Juan de la Rambla. Tenerife (Canarias). 2003